
¿QUÉ ES EL IMPLANTE MONOBLOQUE?

IMPLANTES MONOFÁSICOS MONOBLOQUE
La Implantología Monofásica, Compresiva y Basal surgió en los años 60 entre Suiza y Alemania, impulsada por compañías altamente innovadoras que han desarrollado nuevas técnicas y patentes que continúan transformando la implantología a nivel mundial.
Los implantes monofásicos se basan en principios anatómicos distintos a los convencionales, lo que les permite lograr un anclaje primario eficaz en prácticamente cualquier situación y disponibilidad ósea.
A diferencia de la implantología clásica, esta técnica obtiene el anclaje en la segunda y tercera cortical, lo que posibilita realizar tratamientos de carga inmediata con prótesis fija. De este modo, la rehabilitación definitiva puede completarse en un plazo de 3 a 10 días, frente a los 3 a 18 meses habituales en la implantología convencional.
La implantología monofásica permite tratar pacientes con poco o muy poco hueso disponible, incluso en casos de atrofias severas, sin necesidad de injertos óseos. Asimismo, es una alternativa válida para pacientes con enfermedades sistémicas, como diabéticos, pacientes anticoagulados o fumadores.
Esta técnica se ha incorporado con éxito a la práctica odontológica, ya que permite rehabilitar de forma rápida y efectiva a pacientes que antes no eran candidatos a implantes o que requerían cirugías altamente invasivas, con largos tiempos de tratamiento y mayores riesgos biológicos.
Gracias al aprovechamiento del hueso cortical —que no se reabsorbe—, la implantología monofásica hace innecesarias estas intervenciones agresivas, marcando un antes y un después en la forma de reponer dientes perdidos en los pacientes.
IMPLANTE MONOFÁSICO MONOBLOQUE COMPRESIVO
Los implantes monofásicos o monobloque son implantes de una sola pieza, con un cuerpo sólido y macizo en forma de tornillo, lo que elimina la presencia de microgaps al no existir conexiones. Están fabricados en titanio grado V con tratamiento de superficie SLA, considerado el más avanzado actualmente, y presentan una emergencia gingival fina en comparación con los implantes convencionales.
Estas características reducen de forma significativa el riesgo de periimplantitis, una patología que no se observa en esta técnica.
Otra ventaja fundamental es que los implantes pueden doblarse, lo que permite al cirujano colocarlos en distintas direcciones para aprovechar al máximo la disponibilidad ósea. Esto facilita al rehabilitador, junto con el tallado intraoral de los pilares, la elaboración de prótesis altamente adaptadas y estéticas, respondiendo a las exigencias actuales de los pacientes.

IMPLANTE
MONOBLOQUE BASAL
Este tipo de implante monofásico es muy similar al implante compresivo, con la diferencia de que presenta una superficie completamente mecanizada, lisa y limpia, lo que reduce la adhesión bacteriana. Al igual que los implantes compresivos, su diseño sin microgap contribuye a prevenir la periimplantitis y la mucositis.
Estos implantes permiten realizar carga inmediata incluso en atrofias óseas severas. Están indicados en casos de fracasos implantológicos previos con pérdida importante de hueso y son especialmente adecuados para pacientes especiales, como fumadores, diabéticos u oncológicos.
A diferencia de otros sistemas, este implante no se oseointegra, sino que se oseofija en las corticales óseas. La oseofijación y la oseointegración son conceptos distintos; en el implante basal predomina la oseofijación, lo que permite que, tras su colocación, esté inmediatamente preparado para soportar la carga protésica.
La inserción se realiza mediante cirugías mínimamente invasivas, sin necesidad de levantar colgajos ni colocar suturas, utilizando un único fresado conservador y preciso.
Otra característica relevante es su capacidad de ser doblados, lo que permite al cirujano orientar los implantes en distintas direcciones para aprovechar al máximo el hueso disponible y facilitar, junto con el tallado intraoral de los pilares, la confección de una prótesis funcional, estética y bien adaptada, acorde a las exigencias actuales de los pacientes.
AMPLIA GAMA DE MEDIDAS Y DISEÑOS
La amplia variedad de medidas y tamaños de los implantes monofásicos permite alcanzar cualquier zona estratégica, sin limitar la posibilidad de colocación en cada paciente, independientemente del grado de atrofia ósea presente.
Esta y otras características de la implantología monofásica ofrecen al paciente la posibilidad de recuperar dientes fijos, mejorar la función masticatoria, la sonrisa y la calidad de vida, incluso en casos de destrucción ósea severa. Al mismo tiempo, brindan al clínico una alternativa sencilla, ágil y segura para rehabilitar a todos sus pacientes mediante procedimientos mínimamente invasivos, poco traumáticos y en plazos de tiempo reducidos.
Este tipo de tratamiento representa un avance significativo en la implantología actual, marcando un antes y un después en la forma de reponer dientes mediante implantes dentales.

